19/05/201705:00:34

Reglas que cambian

Poder Político

Será el candidato y no el partido político quien predomine y marque la pauta de una eventual victoria electoral para la elección de Presidente de la República y en la concurrencia de nueve estados que renuevan a su gobernador, en vista del descrédito de la partidocracia que mucho ha quedado a deber desde antaño porque el electorado además de no ver el bienestar se siente también utilizado en la renovación de autoridades, así sea una minoría participante la que decida. En la prefiguración de este escenario cabría la posibilidad de que quienes todavía se mantienen en la línea de los precandidatos independientes pudiera tener la capacidad de convocatoria para crecer lo suficiente hasta ser un serio competidor para el puntero Andrés Manuel López Obrador y el que resulte de Acción Nacional, en la consideración de los desacuerdos internos por parte de éstos. Según el perfil de candidato de quienes su nombre aparecerá en las boletas se podrán establecer los parámetros que permitan dar un seguimiento vía un tracking para medir durante 90 días de campaña la tendencia de un voto volátil que tendrá la definición hasta el día de la jornada electoral, ese primer domingo de julio de 2018 cuando potencialmente 85 millones 543 mil 220 electores, inscritos en el listado nominal del INE, con corte al 12 de mayo. Una consideración soslayada por los partidos políticos es que tener un padrón de militantes al que consideran su voto duro, y así lo consignan ante el INE, del cual parten para como base para sus aspiraciones de triunfos; pero en las circunstancias y tiempos actuales ya no son más una garantía promediada en el 10 por ciento: El común de la membresía ya no es de fiar en cuanto a su voto ahora volátil. Vicente Fox Quesada representa el ejemplo icónico contemporáneo del político-empresario pragmático más no adoctrinado de Acción Nacional quien se impuso en primera instancia a sus adversaros internos y luego a quienes lo fueron en la constitucional. Rompió con el arquetipo de un solemne político tradicional con su desenfadada forma de hacer proselitismo reflejado en un discurso que por el lenguaje dicharachero, irreverente y mucha mofa conquistó a muchas intenciones de voto, robustecida esa imagen de ser alguien distinto capaz de enfrentar y desafiar al régimen monolítico de gobierno entonces prevaleciente de 71 años al cual derrotó. Hubo de emerger un político de rancho hecho muy a su manera generador de muchas expectativas como para romper en la elección del 2000 con una polarización PRI/PRD de un estado sureño como el de Tabasco donde de una forma inusitada sumó 174 mil 840 votos, la mitad nada más en la municipalidad de Centro que comparte a la ciudad de Villahermosa como su cabecera y capital del estado. En un estado de Tabasco en el que por sí mismo nunca ha figurado Acción Nacional como un partido competitivo como para merecer semejante cantidad de votos quien en los hechos ganó fue Vicente Fox Quesada, como ocurrió en otras tantas ciudades y estados del país; en el sureste se replicó el fenómeno en Campeche y Quintana Roo, sin demérito de Yucatán y Veracruz en donde ese instituto político por predominancia ha punteado, pero igual se disparó. Por vez primera hubo priistas y perredistas y de otros partidos políticos que como militantes optaron por votar en esa avasallante propuesta política, aunque ese triunfo ganado en la legalidad no pudo trascender hacia una legitimación en el ejercicio del poder en provecho de quienes cruzaron la boleta por él. Gabriel Quadri de la Torre por Nueva Alianza en el 20123 se asumió como un candidato presidencial ciudadano y con agenda ciudadana; en sus circunstancias y tiempos logró hacerse notar en esencia por privilegiar la propuesta incluso en los debates entre adversarios en los cuales los punteros se empecinaron por exhibir sus carencias. Su estrategia aun con un partido político minoritario le aportó los votos suficientes para conservar su registro y también para aumentar la representación legislativa en el Congreso de la Unión, además del financiamiento público. En el supuesto de que fuese postulado por uno de los partidos preponderantes sin duda habría alcanzado resultados sobresalientes con aspiraciones a la victoria.

Bitácora

El Tribunal Electoral de Tabasco, presidido por el Magistrado Óscar Rebolledo Herrera, refrenda su compromiso por hacer escuela en la vertiente de la jurisprudencia con los universitarios de la licenciatura en Derecho, quienes en la eventualidad se sumarían formalmente, claro está que por capacidades.