18/05/201705:00:44

AMLO: ¿Lo que necesita el PRI?

Daniel Castro Jiménez Artículo

Artículo

18/05/201705:00:44

Dejando a un lado la máxima del marketing político internacional que establece que los “punteros” en las encuestas no ganan elecciones –ahí está el último caso de Hillary Clinton-, es de llamar la atención las últimas mediciones que analistas en México han realizado a sólo 14 meses del proceso electoral del 2018.

De acuerdo a estos ejercicios sobre tendencias electorales en los que coinciden cuatro de los principales diarios del país (El Universal, Reforma, El Economista y El Financiero), el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador aparece adelante en nueve escenarios planteados.

Palabras más, palabras menos, la caída del PRI; la inestabilidad en el PAN por su proceso de selección interna; y la cercanía de la elección en el Estado de México, han pintado un escenario color de rosa para Morena.
En el caso del tricolor la ausencia de gobernadores como virtuales candidatos es nula y en todos los escenarios posibles con Osorio Chong, con Meade, con Manlio, con Enrique Ochoa, con Luis Videgaray, las posibilidades de triunfo se marcan lejanas.
López Obrador, sin embargo, ha sido puntero en las dos últimas elecciones presidenciales y las ha perdido.
Para el PRI pues -que no para el PAN que mantiene todavía la posibilidad de lograr un acuerdo en su selección de candidato- no hay futuro posible en esta elección presidencial que se avecina.
La contradicción de la ciencia política es generosa pese a todo este contexto de crisis para el partido gobernante en el país.
Dentro de toda esta dinámica de tendencias para el PRI el mejor escenario para regresar a la pelea electoral en esta jungla de “democracia dirigida” bajo el sistema de partidos es que Obrador llegue a la Presidencia.
Y es sencillo, no hay escenarios complicados en ese sentido. La apertura política en el país fue una exigencia extranacional para pintarnos de demócratas y caminar hacia un tripartidismo cómodo en lo electoral.
Así pues el mejor aliado para que el PRI regrese a la competencia de partidos es que gane López Obrador la elección presidencial; pero para ello la insistencia de que es un peligro para México, tendría que ser precisa después del 18.
La consigna capitalista de escenarios similares a Venezuela, más que amenazas, son escenarios posibles que no deben desecharse. De confirmarse, el PRI tendría en Obrador su mejor aliado en los próximos seis años, tiempo preciso para construir un proyecto alterno de las cenizas que deje Enrique Peña Nieto.
El riesgo -para el PRI desde luego- es que finalmente López Obrador después del 18 no resulte ser un peligro para México.
O que la Máxima del Marketing Político Internacional se haga efectivo de nueva cuenta y el puntero de la encuesta vuelva a perder ante Acción Nacional.

KYBALIÓN.- Gustavo de la Torre lo logró. Con alfombra roja el CDE del tricolor, culmina hoy el proceso de renovación de su estructura estatal.
Finalmente Benito Neme, Enrique Priego, Candita Gil, Ignacio Lastra, Roberto Madrazo y Manuel Gurría colocaron sus piezas en la estructura estatal.
De acuerdo a la bitácora interna hubo algunos roces por la “escasa” propuesta de perfiles femeniles “patrocinados” por los grupos de poder internos, pero en términos reales De la Torre Zurita culmina con un proceso que se antojaba difícil y dividido.
Comenzará la segunda fase que es el jaloneo en sectores y organizaciones, pasando por sus comités municipales y consejos políticos; pero en términos reales se está aterciopelando el camino para la diputada federal Georgina Trujillo Zentella, que pinta ya como la única propuesta viable en el tricolor para dar la pelea el año venidero.